Son varios los materiales y sistemas que pueden servir para el proceso de impermeabilización. Pero, en este artículo, queremos centrarnos en el sistema EPDM, explicando a fondo lo que es, cuál es su función, y cuáles son sus características y beneficios.

Si estás pensando en cuál es el mejor sistema para impermeabilizar tu cubierta, presta atención a este post, ya que es posible que el EPDM sea la solución perfecta para ti.

¿Qué es el EPDM?

El EPDM es un material que está compuesto por Etileno, Propileno y Dieno de alta calidad (tipo M ASTM). Un termopolímero elastómero, que ofrece muy buenas propiedades de cara a la protección frente a las diversas condiciones atmosféricas.

Su denominación se corresponde con las iniciales de los materiales que lo componen, y la M se incluye para indicar que la composición cuenta con una cadena saturada de propileno según la clasificación ASTM (American Society for Testing and Materials).

Su composición puede variar, oscilando entre un 45% y un 75%, en la cantidad de etileno que se añade, convirtiéndose en un material más resistente cuanto más alto es este porcentaje.

Lo cierto es que es muy versátil, pudiendo utilizarse para diversas aplicaciones, ya sea en el entorno automovilístico u otros procesos industriales. Pero, sobre todo, destaca en el sector de la construcción, gracias a su resistencia, elasticidad y durabilidad.

Se trata de un material ligero, que se comercializa en láminas enrolladas, que pueden llegar a medir hasta 900 metros cuadrados. Su aspecto se parece al de una rueda desinflada, si bien se trata de un material más fino, y se consiguen doblados o enrollados con el fin de poderlos transportar fácilmente.

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¿Cómo se instalan las láminas de EPDM?

A la hora de instalar el EPDM para la impermeabilización de una cubierta, lo primero que hay que realizar es la preparación del espacio que se va a tratar. Es decir, la azotea o tejado debe limpiarse y secarse, ya que si quedase algún escombro indeseado, aunque el EPDM es un material muy resistente, con el paso del tiempo podría producirse una rotura.

También hay que preparar y reforzar todos los salientes y puntos singulares que tenga la cubierta. Por ejemplo, si existen sumideros, o en las juntas de las pendientes. El refuerzo consiste en pegar una banda de remate en esa zona, llamada flashing, para luego poner encima la lámina principal.

Por otro lado, un aspecto importante es que no se debe instalar la lámina de EPDM sobre hormigón, ya que en éste siempre hay pequeñas crestas que podrían dañar el material. En ese caso, se recomienda aplicar primero una capa de mortero. Y tras ello, otro aspecto clave es colocar una lámina o capa geotextil entre la superficie y la lámina EPDM.

Este último paso se realiza para prevenir que, con el paso del tiempo, el EPDM pueda quedar pegado a la superficie y pierda sus facultades, hasta que acabe rompiéndose. Así mismo, hay que evitar colocar el geotextil sobre los puntos singulares reforzados.

Por otro lado, según el código técnico hay que poner la lámina, como mínimo, a 5 cm hacia el interior de la pared. Por ello, siempre es recomendable hacer una roza a lo largo de todo el perímetro que vaya a ocupar el impermeabilizante.

Y una vez hecho todo esto, ya se puede proceder con la instalación de la lámina de EPDM, que se lleva a cabo mediante un sistema sin adherencia. Se trata de ir desdoblando la lámina, e ir cubriendo toda la superficie, recortando aquellas zonas donde se encuentren los salientes.

Una vez extendida, solo hará falta pegar la lámina a lo largo del perímetro, subiéndola por la fachada hasta llegar a la roza. El resto del espacio va suelto, para permitir al material que se ajuste sin presión ni tiranteces, evitando roturas.

Por último, debes tener en cuenta que no se trata solo de una lámina de EPDM, sino un sistema de impermeabilización completo, que también debe incluir otros complementos adicionales, como los flashing, en diferentes tamaños, que son los adhesivos que ayudarán a reforzar las esquinas y puntos singulares. Así como el material de imprimación para adherir, y se debería usar la recomendada por el fabricante del EPDM.

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Beneficios de utilizar EPDM en impermeabilización

En primer lugar, cabe destacar la durabilidad de este material, con una garantía de eficiencia de unos 20 años a la intemperie. Así mismo, es altamente resistente a los agentes climatológicos, resiste el ozono y la radiación ultravioleta mejor que otros materiales, no se desgasta ni es abrasivo, y es un gran aislante acústico.

Por otro lado, destaca su fácil instalación. El hecho de poder adquirir las láminas de EPDM en tamaños tan grandes, también es un gran beneficio, que contribuye a agilizar la instalación y minimizar los posibles fallos que se puedan cometer, ya que se reducen la cantidad de uniones que hay que realizar en la instalación. Y tampoco se requiere maquinaria.

Así mismo, se trata de un material sostenible, y que puede reciclarse por completo. Además, impermeabilizar con EPDM tiene uno de los valores más bajos en huella de CO2 (28,3 kg/m2 en 1,5 mm de grueso). Y dispone del certificado ISO14001, que significa que su proceso de fabricación no es contaminante.

Sistemas de impermeabilización en Cubiertas del Centro

En Cubiertas del Centro apostamos por la utilización del EPDM para la impermeabilización, porque hemos comprobado sus beneficios, y sabemos que este sistema ofrece grandes facilidades a los clientes: material más económico que otras opciones, con una gran durabilidad, y que resuelve a la perfección los problemas derivados de la falta impermeabilización.

Pero, para la aplicación de este tipo de sistemas, es recomendable que se encargue una persona especializada, con el fin de evitar una mala ejecución que pueda deteriorar el material.

¿Necesitas orientación para la impermeabilización de tu cubierta? Ponte en contacto con nosotros, y nos encargaremos de ofrecerte un proyecto ajustado a tus necesidades.

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